UNA QUE SEPAMOS TODAS

Las chicas de El Club del Clan: mucho más que sonrisas

El sábado 10 de noviembre de 1962 debutó en Canal 13 un programa con jóvenes músicos que haría historia. Y entre las futuras figuras estaban Violeta Rivas, Cachita Galán, Jolly Land, Consuelo Vargas, Nena y Terry Morán: las chicas de «El Club del Clan».

Fuente: Télam
club del clan

Por Carolina Santos y Silvia Arcidiacono

Han comenzado los años 60, se escucha la voz de Jolly Land cantar “bailando tantas horas/ con suéter y blue jean/ peinada “a la que me importa” / la nueva ola ya está aquí”, al tiempo que esa etiqueta “Nueva Ola” se incorpora al lenguaje de los medios, para referir, como señala la historiadora Valeria Manzano, a los nuevos estilos musicales que impulsaban una vertiginosa transformación del consumo cultural, las modas, y el esparcimiento de la juventud.

En lo que respecta específicamente a las chicas, su pertenencia a la “nueva ola” era fácil de comprobar, según un test que publicó la revista Para Ti en 1963, cuyo título interpelaba: “¿Es usted de la Nueva Ola?». Las preguntas consistían en indagar si la consultada prefería bailar rock o twist, antes que otros ritmos; usar jean y sueter en lugar de pollera con blusa; salir en grupo con personas que tengan sus mismos gustos; o hacerlo solo acompañada de una amiga; entre otros ítems.

Si las respuestas eran positivas, efectivamente podía considerarse una “nuevaolera”.

El nacimiento de El Club del Clan

En los estudios de canal 13 de casi todo el Clan Ral Lavi Galo Crdenas Nicky Jones Palito Ortega Violeta Rivas Cachita Galn Dolores De Cicco Lalo Fransen Paco Amor Ral Cobin Perico Gmez y Johny Tedesco
En los estudios de canal 13, de casi todo el «Clan»: Raúl Lavié, Galo Cárdenas, Nicky Jones, Palito Ortega, Violeta Rivas, Cachita Galán, Dolores De Cicco, Lalo Fransen, Paco Amor, Raúl Cobián, Perico Gómez y Johny Tedesco.

El sábado 10 de noviembre de 1962, a las 20,30 hs, irrumpió por primera vez en la pantalla un programa de televisión, emitido por Canal 13, que nucleaba a varias de las cantantes de la Nueva Ola, en algunos casos como invitadas, en otros como elenco estable, y también va a aglutinar frente al televisor a jóvenes de nuestro país, de barrios en los que podía haber sólo uno de estos aparatos, y los vecinos que los tenían, tendrán la amabilidad de abrir las puertas de sus casas para permitirles a los y las jóvenes, con ansiedad de novedades musicales, ver cantar y bailar a sus nuevos ídolos. E ídolas: las chicas de El Club del Clan.

Dos cantantes mujeres encontrarán allí una enorme popularidad: Violeta Rivas y Jolly Land son las chicas de El Club del Clan, y más que eso. Son las primeras “ídolas juveniles” de nuestra música pop. La cultura de masas se ha juvenilizado en estos años, ellas entran a los hogares de la familia argentina a través de la televisión, la radio, las revistas, y sus rostros se reproducen incluso en figuritas: las que venían con el álbum «Nuevaolita», o con la revista Ídolos, o con «Cantantes y cachorritos», o alguna vez también, con el Billiken.

Violeta Rivas, la número 1

Violeta será la reina indiscutida del twist, también la artista elegida por el sello RCA para versionar los temas de Rita Pavone que el mundo entero está bailando: como ejemplo más resonante, vale destacar “El baile del ladrillo”, allí donde la voz femenina, en este caso la de Violeta, asocia al baile del rock o del twist, con un espacio de libertad.

Pero antes de todo esto, Violeta graba un rock and roll. Es un tema italiano, que originalmente grabó Mina Mazzini, titulado “Quisiera saber por qué”. Violeta lo graba a comienzos de 1960, con un cuarteto de guitarra eléctrica, batería, contrabajo, y vibrafón. Este instrumento tendrá un rol muy particular en la canción: el solo de guitarra, tan característico del rock and roll, es aquí realizado por el vibrafón.

Violeta Rivas se había formado en el canto lírico, era soprano, y todo indicaba que se dedicaría a la ópera, pero cambió su destino cuando fue contratada por el ecuatoriano Ricardo Mejía, directivo de RCA en Argentina, y mentor de la Nueva Ola.

-¿Usted dejó la ópera por el rock and roll? Le pregunta unos 40 años más tarde Antonio Gasalla, caracterizado en su personaje de “La Gorda”, de un sketch de su programa “El mundo de…”.

-Sí, yo dejé la ópera porque me dediqué a lo popular, a lo moderno…. contesta Violeta

-¿Y no se arrepiente? ¿Usted sabe lo que gana una cantante de ópera? Gana fortunas…. Insiste la entrevistadora

.-No, elegí la música popular porque quería llegar a todo tipo de público, no solamente al amante de la ópera, contesta Violeta.

Y claro que lo logró. A partir de El Club del Clan, con una enorme destreza vocal y escénica para interpretar el twist, su voz inconfundible fue el audio que acompañó e hizo bailar a una buena parte de una generación de mujeres y hombres. Y más allá del twist, Violeta demostró a lo largo de su extensa carrera un enorme talento para interpretar la canción que sea: grabará más de 130 discos a lo largo de su vida, pasando por todos los estilos de la música popular.

Jolly Land, la Doris Day rosarina

Ahora vemos entrar en escena a la rosarina Jolly Land, otra estrella de El Club del Clan. Mucho más que la dueña de una sonrisa. Y mucho menos, la mímesis de Doris Day. Es cierto, tenía un gran parecido físico con la actriz y cantante estadounidense. Pero Jolly Land era Jolly Land.

Y lo era mucho antes de El Club del Clan.

A mediados de los años 50, cantaba jazz en locales nocturnos de Buenos Aires, como Maison Doré y Pigalle; en 1957 comienza a participar en radio y pronto lo hará en televisión en programas de música juvenil, a instancias de Paloma Efron, (más conocida como Blackie, directora artística de Canal 7).

La película de «El Club del Clan» batió récords en los sesenta.
En 1959 Jolly Land graba su primer simple en el sello Orfeo, ya con su nombre artístico “Jolly Land”, donde interpreta los temas “No hago más que soñar contigo” y “La canción del hula-hula”, que era “la locura del momento”, pues traía aparejado el baile con el aro, ese baile furor entre las mujeres de todo el mundo, que consistía en balancear las caderas de tal modo que el aro nunca dejara de girar en la cintura de la bailarina.

Puede vérsela también en aquel año en la tapa del primer número de la Revista Bop Jazz, en donde se la define como “una de nuestras figuras jóvenes de más promisorio futuro”.

En diciembre de ese año, su rostro aparecía en la Revista Jazzlandia, en una nota que anunciaba el lanzamiento televisivo de “Show de shows”, por Canal 7, un programa musical juvenil, dirigido por María Herminia Avellaneda, y con conducción musical de Virgilio Expósito. En la foto que ilustraba la nota, estaba parte del equipo artístico: Jolly Land, Raúl Lavié, Elina Colomer, Carlos Alberto, Los 4 sonidos, y Elisa Lodow.

Ella va a convertirse enseguida en el ícono nuevaolero, será su voz la que cante que la nueva ola ya está aquí, en el tema que mencionábamos al principio, titulado “La nueva ola”, que graba en 1960, y donde por primera vez se hace mención a este rótulo del nuevo movimiento musical.

Su máxima popularidad la alcanza, ahora sí, en El Club del Clan. Vale destacar que no solo fue una de las artistas del programa: también fue una de sus creadoras, junto a Ricardo Mejia.

Son varios los éxitos con los que puede recordarse a Jolly Land, ya como parte del clan: su versión de “Renato”, “Ladrón”, «La cafetera y el colador», «Pera madura», «Enseñando Bossa Nova», y una canción que revela el furor por el baile del twist que se había despertado entre la juventud de la época: el baile como sinónimo de felicidad. La canción llevó de título “Mira cómo me balanceo”, y era una reversión de la italiana “Guarda Come Dondolo”, de Edoardo Vianello, que Jolly graba en 1963, a poco de que el Twist llegara a nuestro país.

En 1964 vemos a Jolly Land en una escena de la película de «El Club del Clan», dirigida por Enrique Carreras, interpretar la canción “Cocinera”, mientras interactúa con el personaje masculino representado por el Pato Carret en una cocina. Allí canta versos (y los actúa) que sugieren erotismo, tales como: … un poquito de fuego, un poquito… que si no se me quema todito… quizás con la intención de representar a “la mujer sexualmente liberada” de los años 60, dentro de las posibilidades que podía ofrecer una película para toda la familia.

Cachita de Latinoamérica

Otra de las inolvidables cantantes que fueron parte de El Club del Clan, fue Cachita Galán (Leticia Noemí de León). Su camino artístico lo había comenzado desde muy chica. Estudió baile clásico y desde los 8 años cantaba canciones españolas. Actuó en teatros donde se interpretaba un repertorio de ese género y se presentó con artistas de la talla de Lolita Torres y Pedrito Rico; formó parte de la agrupación Los Gavilanes de España y con solo 19 años fue contratada para participar del programa «La cantina de la Guardia Nueva», que se emitía por canal 11 y del que salieron algunos integrantes de El Club del Clan.

Tal fue el caso de Cachita, que tomó su nombre artístico y comenzó a dedicarse a las canciones tropicales por sugerencia de Ricardo Mejía. Fue su paso por El Club del Clan lo que la hizo saltar a la fama. Allí interpretó temas inolvidables como “Besucona”, “Don Juan ratón”, “Las Cerezas”, “Alumbra, alumbra luna”, “Cara sucia” y “Sóplame un beso”.

El éxito trajo giras por Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela y México. Tras su maternidad, dejó un tiempo la música y la retomó volviendo con Los Gavilanes de España, junto a quienes recorrió el país ibérico.

Consuelo Vargas: todavía cantamos

Consuelo Vargas (tal el nombre artístico de Amelia Berta Martín) también comenzó su vasto camino artístico en El Club del Clan. Así lo recuerda ella, en entrevista con una radio de Coronel Suarez, partido de la provincia de Buenos Aires al que pertenece el lugar de nacimiento de la cantante, Huanguelén.

“Mi carrera artística la inicié en Canal 13, con El Club del Clan. El gerente general de la RCA era don Ricardo Mejía. Él era de Bahía de Caráquez, y me enseñaba las canciones ecuatorianas. Ahí, comencé con Palito Ortega, Violeta Rivas, Raúl Lavié, Lalo Franssen, Billy Cafaro. Con todos los muchachos de esa época”.

Efectivamente, esos fueron los primeros pasos de esta cantante que, en el año 1966, la llevaron de gira por el Perú donde tuvo un ofrecimiento para presentarse en Ecuador que cambiaría su destino para siempre. En ese país, donde conoció a su amor el guitarrista ecuatoriano Homero Hidrobo, se radicó, formó una familia y el trío musical Los Reales, junto a su marido y el mejicano Joel Sánchez.

Consuelo Vargas forjó una carrera que la convirtió en un verdadero ícono de la canción autóctona ecuatoriana, con 40 discos y 60 cds editados y todo el cariño popular que la mantiene a sus 87 años arriba del escenario.

Nena y Terry Morán fueron dos hermanas que actuaron en el programa desde sus inicios y si bien no tuvieron una participación prolongada como fuera el caso de otros integrantes, lograron brillar con su interpretación de canciones como “Mi Caballito” o “La Botella”, la que resultó un verdadero suceso en la época.

Poco reconocidas en muchos casos, y consideradas “productos” de la industria musical, las chicas de El Club del Clan, como otras tantas cantantes de la Nueva Ola, tuvieron carreras que trascendieron un programa de televisión, gracias a sus talentos artísiticos, y permanecen intactas en el recuerdo de buena parte de una generación, como banda de sonido de su juventud.
Mientras miramos las nuevas olas, ellas ya son parte del mar.

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